Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción
Calle Iglesia, 1


Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción · Cantillana
Pontificia, Real, Ilustre, Franciscana y Muy Antigua Hermandad del Santo Rosario de la Divina Pastora de las Almas y Redil Eucarístico
Calle Iglesia, 1
Imágenes e identidades devocionales que conforman la titularidad documentada de la Hermandad.
Imágenes, diseño, talla, orfebrería, bordados, reformas y evolución histórica.
Fotografía · HermandadPaso sobre el que la Divina Pastora de las Almas realiza su procesión triunfal del 8 de septiembre.
En uso procesional; incorpora un sistema de ventilación desde 2008.
Ver ficha del paso →Tira del hilo hacia sus imágenes, sus pasos y su música vinculada. Los vínculos institucionales y los acompañamientos actuales se etiquetan de forma distinta para no confundir pertenencia con contrato procesional.
Da un paso más: de sus titulares a la música, de sus pasos a las personas y de sus bandas a otras Hermandades.
De la devoción a su patrimonio musical y, desde cada composición, a quienes la firmaron.
Explorar con HiloSigue las autorías de sus imágenes y los responsables actuales de sus pasos hacia el resto del grafo.
Explorar con HiloContinúa por las formaciones actuales para descubrir en qué otros cortejos y salidas están presentes.
Explorar con HiloLas formaciones vinculadas actualmente a la Hermandad, organizadas según la salida concreta a la que acompaña cada una.
Obras relacionadas de forma independiente con la Hermandad, sus Titulares, autores, formaciones, estrenos y fuentes. Las marchas procesionales se ordenan por estilo musical; la música para cultos, himnos, coplas y adaptaciones se conserva como repertorio diferenciado.
Las marchas que sonaron en cada procesión, documentadas por la formación musical.

Cruceta de Banda de Música de Nuestra Señora de la Soledad de Cantillana
Una línea temporal para recorrer los grandes hitos y conectarlos con titulares, pasos y acontecimientos.
La Hermandad de la Divina Pastora de Cantillana fue fundada en 1720.
FundaciónLa Banda de la Soledad regresó tras la Divina Pastora en 2016.
Acompañamiento musicalLas salidas ordinarias, los cultos externos y la memoria extraordinaria se presentan como ámbitos distintos.
La salida anual de la titular gloriosa, diferenciada de la estación de penitencia.

Divina Pastora de las Almas de Cantillana
Vía Crucis, rosarios vespertinos y otros cultos celebrados fuera de la sede.
Traslados y salidas extraordinarias conservados como acontecimientos de años anteriores.
Divina Pastora de las Almas de Cantillana
Salidas documentadas pendientes de una clasificación editorial más específica.
El calendario devocional de la Hermandad, acompañado por su archivo fotográfico cuando existe una imagen documentada y autorizada.

Novena anual celebrada en honor de la imagen titular durante las fiestas de septiembre.
Función solemne celebrada en la festividad de la Divina Pastora, antes de la procesión triunfal de la noche.
Piezas patrimoniales con identidad propia: denominaciones, cronología, autorías, restauraciones, uso, fotografías y Fuentes permanecen estructurados y reutilizables en el grafo de Hilo Cofrade.
Simpecado del Rosario · Simpecado Fundacional · Simpecado Primitivo
Simpecado fundacional vinculado al origen rosariano de la Hermandad.
La insignia histórica del Rosario de la Divina Pastora se conserva actualmente en una vitrina en el coro parroquial. La pintura fundacional fue intercambiada en época posterior con la que hoy preside el Simpecado Grana.
La Hermandad nació en 1720 como Rosario de mujeres impulsado por Fray Isidoro de Sevilla.
La datación se conserva como periodo documental y no se fuerza a un año exacto.
Pintura y labores textiles históricas · Textil bordado y pintura sobre soporte oval
Simpecado Blanco · Simpecado de Gala
Simpecado de gala encargado en 1805 y estrenado en 1806, obra documentada de Antonia Bazo Davied.
Insignia de gala ofrecida en acción de gracias por la protección atribuida a la Divina Pastora durante la epidemia de fiebre amarilla de 1800.
El encargo corresponde a 1805; la insignia se estrenó en 1806 y aparece en inventario de 1807.
La manda testamentaria de Antonia Bazo de 1809 confirma documentalmente la deuda pendiente por el bordado.
Bordado en relieve: cetillo, hojilla, cartulina, mostacillas, espejuelos y lentejuelas · Lama de plata, hilo de plata sobredorada, flocadura de oro y pintura al óleo
Simpecado Grana · Simpecado Rojo
Simpecado histórico grana o rojo que porta la pintura fundacional de la Divina Pastora.
Simpecado grana que contiene actualmente la pintura fundacional procedente del primitivo. Tras su recuperación y restauración volvió a adquirir un papel central en la Romería.
La pieza fue recuperada para un uso más frecuente tras la intervención de 1990; la pintura central fue restaurada en 2001.
Regresó a la Romería con motivo del cincuentenario en 2001 y volvió a utilizarse de forma anual posteriormente.
Bordado histórico pasado a nuevo soporte en 1990 · Terciopelo grana y bordados; pintura fundacional en el óvalo central
Simpecado Peregrino · Simpecado Romero · Simpecado Verde
Simpecado romero estrenado en 1966 y posteriormente convertido en insignia peregrina y representativa.
Donado y confeccionado por José González Villarreal y Dolores Gata Baños para representar a la Virgen en la Romería y proteger de la intemperie a los Simpecados históricos.
Estrenado y bendecido en la víspera de la Romería de 1966.
El tondo central de plata es obra del taller de orfebrería Villarreal.
Bordado en oro de inspiración neobarroca; tondo central repujado y cincelado · Terciopelo verde oscuro, bordados de oro y plata repujada y sobredorada
Simpecado Azul · Simpecado del III Centenario · Simpecado del Tercer Centenario
Simpecado conmemorativo del III Centenario fundacional de la Hermandad.
La insignia más reciente de la serie de Simpecados pastoreños, realizada para conmemorar los tres siglos de la fundación de 1720.
Conmemora el tercer centenario de la fundación de la Hermandad, celebrado en 2020.
El óvalo central contiene un bajorrelieve de la Divina Pastora tallado por Darío Fernández.
Bajorrelieve escultórico en el óvalo central · Textil azul y bajorrelieve oval de la Divina Pastora
Un archivo anual de las obras que anuncian sus Fiestas Mayores, romerías y celebraciones, y conservan su memoria visual.

Cartel anunciador de las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana de 2026, obra de Juan Miguel Martín Mena.
La obra presenta a la Divina Pastora preparada para su salida, envuelta por capas de memoria, golondrinas, rosas, destellos, el escudo corporativo y las cintas con los colores de España.
Técnica mixta sobre papel de algodón encolado a tabla · Grafito, acuarela, acrílico, collage con papel y piezas textiles, transferencia de imágenes y bordados de antiguos mantones de Manila · 100 × 70 cm
La composición recupera el lenguaje unitario de ilustración, ornamentación y tipografía de los carteles de ferias y fiestas de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Incorpora fragmentos inspirados en el cartel pastoreño de 1863, el más antiguo conservado de estas fiestas.
La Divina Pastora aparece con mantilla, sombrero y joyas, rodeada por golondrinas, ramas de rosal, fuegos artificiales, el escudo de la Hermandad y cintas con los colores de España. La composición conduce deliberadamente la mirada hacia la imagen mariana.
Las golondrinas anuncian la llegada de septiembre; el rosal representa el corazón pastoreño que desborda la intimidad de las casas y los destellos evocan los fuegos artificiales de la calle Martín Rey. Los bordados de mantones de Manila convierten simbólicamente el cartel en un mantón que completa Cantillana con sus vivas, oraciones, aplausos y lágrimas.
Cuando las golondrinas comienzan a despedirse del verano, Cantillana empieza a vivir la espera más hermosa del año. Su vuelo se convierte en el anuncio de que llegan los días de la Pastora.
Cuando pensamos en un cartel, solemos imaginar una imagen acompañada de un título. En esta ocasión he querido mirar mucho más atrás e inspirarme en aquellos antiguos carteles de ferias y fiestas de finales del siglo XIX y comienzos del XX, donde ilustración, ornamentación y tipografía formaban una única obra.
El cartel está realizado en técnica mixta sobre papel de algodón encolado a una tabla de 100 × 70 cm. Para ello he utilizado grafito, acuarela y acrílico. Apoyándome también en el collage con papel y piezas textiles y la transferencia de imágenes.
La composición está construida como si el tiempo hubiera ido superponiendo capas de historia. Los papeles rasgados dejan al descubierto las huellas de tantos septiembres, invitando al espectador a descubrir, poco a poco, la profundidad de una devoción transmitida de generación en generación.
Entre esas capas aparece un antiguo cartel de la Divina Pastora, donde se adivinan fragmentos de un texto apenas legible, inspirados en las expresiones y fórmulas con las que se anunciaban antiguamente los cultos a la Divina Pastora. Su redacción toma como referencia el cartel de 1863, el más antiguo que se conserva de estas fiestas.
De ese pasado emerge la imagen de la Divina Pastora con mantilla, con sombrero, con sus joyas. Lista para salir a la calle. Todo lo que aparece en este cartel hace que la mirada conduzca a Ella.
Las ramas del árbol que cobija a la Divina Pastora rompen deliberadamente el límite del cuadro y avanzan hacia el espectador.
Ese rosal simboliza el corazón del pastoreño que estalla de amor y devoción. Sus ramas se desbordan y se adueñan de Cantillana cada septiembre cuando la devoción abandona la intimidad de la casa para salir y llenar las calles del pueblo al encuentro de su Pastora.
Los destellos de luz evocan los fuegos artificiales que anuncian y acompañan el paso de la Virgen. Son la representación de ese instante irrepetible en el que la emoción contenida durante todo un año estalla con fuerza en la calle Martín Rey, uno de los instantes en que la devoción deja de ser un sentimiento íntimo y se convierte en un fervor compartido con todos los pastoreños.
También aparecen el escudo de la Hermandad y las cintas con los colores de España, elementos que recuerdan la identidad y el profundo arraigo histórico y popular de estas fiestas.
Las flores que envuelven la composición no están pintadas. Son bordados auténticos, recortados de antiguos mantones de Manila e incorporados a la obra mediante collage. Y es que me gustaría que este cartel pudiera entenderse como un rico mantón de seda. Yo he tejido su composición con recuerdos, símbolos e historia; pero a este mantón aún le falta el remate más importante. Y ese remate solo puede hacerlo Cantillana. Quiero que cada viva, cada Salve, cada oración, cada aplauso y cada lágrima se conviertan en los nudos invisibles que completen el enrejado de sus flecos.
Desde este momento, la obra deja de pertenecerme a mí para quedar en manos de quienes verdaderamente le dan sentido, de sus dueños, para que lo flequéis con vuestra verdad, con vuestra autenticidad y con ese fervor que solo Cantillana sabe ofrecer a la Divina Pastora de las Almas.

«El momento», cartel anunciador de las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana de 2025, obra de David Payán Campos.
La obra representa el instante en el que la Divina Pastora es despojada de su sombrero en la calle Martín Rey. El rostro de la Virgen centra una composición donde la figuración dialoga con un fondo abstracto y urbano.
Pintura contemporánea de lenguaje figurativo, abstracto y urbano
El cartel establece un diálogo entre la representación figurativa de la Divina Pastora y la abstracción del fondo, uniendo técnicas pictóricas tradicionales con referencias al arte abstracto y urbano.
La Divina Pastora aparece en primer plano mientras una mano retira su sombrero. El fondo incorpora los arcos de la calle Martín Rey y una explosión de color que envuelve el rostro de la Virgen.
El gesto de retirar el sombrero simboliza uno de los instantes más reconocibles de la procesión. La explosión cromática del fondo representa el júbilo del pueblo pastoreño en la calle Martín Rey.
El cartel se titula «El momento». Esta idea nace desde el primer instante que recibo este ilusionante encargo. Era algo que me rondaba por la mente y que poco a poco he ido puliendo y construyendo.
La Divina Pastora en su calle Martín Rey, una calle que no es la arteria principal de Cantillana, pero sí nuestra calle más emblemática y popular, conocida fuera de nuestras fronteras por el inigualable momento en que la Divina Pastora es despojada de su sombrero, escena que protagoniza este cartel. Momento especialísimo, esperado durante todo el año, momento cumbre de Cantillana en que, extasiada ante su Divina Pastora, vive unos instantes de gloria mientras se descubre su purísima frente.
Momento sublime y apoteósico, narrado por escritores, poetas y músicos, intentando definir lo que se vive anualmente en esa calle, santo y seña de Cantillana, pero que pictóricamente no se ha representado tanto y por ello he querido tomar este momento del sombrero, tan propio y tan nuestro, como anuncio de las Fiestas Mayores 2025. Un idílico instante en que Cantillana, rendida a los pies de su Reina y Pastora, vive la misma gloria en Martín Rey.
Una obra que se centra en la Divina Pastora y en su bellísimo rostro, que tanto significa para los pastoreños y pastoreñas, que llevamos grabado en el corazón y en la mente: la cara de la Pastora, bonita y fina como ninguna.
Dentro de la obra encontramos una dialéctica de oposición entre la figuración más absoluta en la Divina Pastora y la abstracción del fondo, conformando un archipiélago en el que la diversidad y un enfoque diferente trabajan en una dirección conjunta, a pesar de las diferencias entre los dos lenguajes.
El color impregna a la Virgen en este fondo que se inicia en abstracto y al que poco a poco se van incorporando elementos figurativos como los arcos de Martín Rey y esa explosión que vemos detrás de la Pastora, representando el júbilo y la alegría del pueblo pastoreño en el momento en que el Padre Álvaro le quita el sombrero.
Nos encontramos con una obra contemporánea que renueva su estética, que muestra la relación entre las técnicas de pintura más tradicionales y las reminiscencias del arte abstracto y urbano. Que une lo tradicional con la vanguardia sin perder la esencia de lo que está representando, que anuncia las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana 2025, con fuerza, con alegría y con la Divina Pastora como protagonista absoluta de esta obra.

Cartel anunciador de las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana de 2024, obra de Ángel Sarmiento.
Cartel anunciador de las Fiestas Mayores de la Divina Pastora de Cantillana de 2024.

Cartel anunciador de la Romería y el solemne Besamanos de la Divina Pastora de Cantillana de 2025, obra de Ricardo Gil Lozano.
La Divina Pastora ocupa el primer plano y dirige su mirada al espectador. El amarillo del sombrero y las joyas subraya su realeza, mientras las hiladas de la mantilla evocan la llegada de la carreta a la ermita.
Técnica mixta: collage, acrílico y óleo · Tabla
El cartel anuncia la Romería y el solemne Besamanos celebrados los días 27 y 28 de septiembre de 2025 y rememora el regreso de la Divina Pastora a la ermita tras diez años.
Primer plano de la Divina Pastora con sombrero y joyas amarillas. Las hiladas de la mantilla incorporan la escena de la llegada de la carreta a la ermita y la zona inferior emplea el recurso del papel rasgado para integrar la rotulación.
La obra se concibe como la proclamación visual de un reencuentro: el regreso de la Divina Pastora en su carreta a la ermita después de diez años.
El cartel anunciador de la Romería de la Divina Pastora de Cantillana 2025 es una obra del artista sevillano Ricardo Gil, realizada en técnica mixta —collage, acrílico y óleo— sobre tabla.
Nos presenta una imagen poderosa y profundamente simbólica. En un primer plano, la Divina Pastora fija su mirada directa sobre el espectador, una mirada que traspasa el papel para encontrarse con los ojos de su pueblo cantillanero.
Es la Reina de los Cielos y de la Tierra, y así se presenta: majestuosa, serena y cercana. La Santísima Virgen luce su característico sombrero, que en este cartel se convierte en símbolo de su realeza divina. El color amarillo, presente con fuerza en la composición a través del sombrero, los pendientes y collares, actúa como reflejo de esa divinidad y realeza que emanan de su figura.
Uno de los detalles más significativos se encuentra en las hiladas de su mantilla, donde, como si de un bordado se tratase, se representa la llegada de la Divina Pastora en su carreta a la ermita. Una imagen cargada de emoción, pues simboliza el esperado regreso tras diez largos años, un momento de júbilo absoluto que envolverá a todo el pueblo de Cantillana.
En la parte inferior del cartel, sobre un fondo que simula un papel rasgado, aparece la tipografía que anuncia la celebración de la Romería y el solemne Besamanos, que tendrán lugar durante el último fin de semana de septiembre. Un detalle visual que conecta la tradición con la actualidad, recordando que esta cita no es solo un evento religioso, sino una manifestación viva de fe, devoción y verdad.
Este cartel no solo anuncia una fecha: proclama un reencuentro. Es el reflejo de una esperanza que ha latido durante años y que, por fin, se convertirá en realidad.
Obras, enseres y espacios documentados como piezas vivas: su historia, sus autores y las intervenciones que han definido su aspecto.
Arquitectura efímera de culto que transforma el presbiterio parroquial durante las fiestas de septiembre y mantiene una tradición documentada desde el siglo XVIII.
El Risco sirve de escenario cultual a la Divina Pastora durante septiembre y ordena visualmente el presbiterio parroquial en torno a la imagen titular.
La Hermandad conserva esta tradición de montaje efímero desde el siglo XVIII.
Escenografía pastoril y celestial articulada alrededor de la Divina Pastora de las Almas.
El ascenso anual de la imagen al Risco marca el inicio del mes pastoreño.